Hace dos dias se celebró en el hemisferio norte el solticio de verano, lo cual determina oficialmente su comienzo. Este fue el día del año con mayor cantidad de horas de luz (en Alemania casi 16 horas)
El 21 de Junio del 2005, hace (casi, por mi demora en escribir este texto en mi blog) exactamete dos años, se cumplió uno de mis sueños: poder ver a mi papá (y a mi hermano Camillo de nuevo) aqui en Alemania, donde llevo casi 9 años viviendo. El resto del sueño se cumplirá cuando pueda ver al resto de mi familia aqui, asi solo sea por unas semanas.
Ese día, el 21 de Junio del 2005 fué muy especial. Hacía unos tres o cuatro días había recibido mi carro nuevo, el primero aquí en Alemania y hacía aproximadamente dos semanas me había mudado a un nuevo apartamento, ya que donde vivía antes no hubiéramos cabido los tres ni siquiera como sardinas enlatadas! El invierno anterior, es decir, en febrero del 2005, Camillo, que ya había estado de visita y conoció el apartamento anterior y sabía lo que era estar encerrado en una caja y momir en cucharita ;)
En el 2005 estuve trabajando tan intensamente que prácticamente durante la visita de camillo y luego la de el con mi papá, el que menos los vió fui yo. Sin embrago, y gracias a un afortunado golpe de suerte, justo el día en que ellos llegaron al aeropuerto de Frankfurt, mi jefa no estaba y pude "volarme" e ir a recogerlos.
El viaje de Tübingen a Frankfurt fué soleado, caliente. La noche anterior, por los nervios, no había podido dormir ni comer bien, así que hice varias paradas para descansar. A eso de las 6 pm llegaban ellos y a las 5pm ya estaba yo esperándolos en el aeropuerto, a la salida de los vuelos intereuropeos (ellos hicieron escala en Madrid). Y obviamente nada..llegaban los vuelos y no aparecían, asi que deduje que por venir de Colombia habrían pasado un control mas estricto en aduana.
De repente, tal y como había hecho con él en mi primero viaje de visita a Colombia hace 6 años, Camillo me tocó el hombro y me sorprendió, pues habían salido por otro lado. Mi papá estaba esperando con las maletas en el Hall del aeropuerto.
Fué un momento extraño, pues todo pasó muy rápido, no como en las películas. El saludo, los abrazos y 3 minutos más tarde ya estábamos en el parqueadero. Pero al fin estaba mi papá aquí en Alemania y eso hacía valer la pena el esfuerzo y el tiempo alejado de mi familia.
Del aeropuerto salimos despacio hacia Tübingen, pues, como justamente en estos días, estaba cayendo una lluvia torrencial, típica del verano. Eran tal vez las 8pm ya cuando comenzamos el camino hacia la casa. Hasta aquí todo bien, todo tranquilo y sin problemas. Pero la dicha no habría de durar mucho y ya llegaría la gran sorpresa del día.
Como se podrán imaginar, durante el viaje de vuelta a Tübingen nos la pasamos hablando, preguntando, contando cosas. Tanto así que a eso de las 10pm, sobre la autopista A8 Karlsruhe-Stuttgart, a la altura de Pforzheim comencé a notar que a pesar de presionar el acelerador, el carro no tenía fuerza! Ibamos por el carril de la izquierda, el de alta velocidad, a mucho más de 120km/h cuando noté con pánico que no me quedaba ni una sola gota de gasolina! En medio de la autopista, carril izquierdo, 10pm y con dos personas que acababan de viajar 20horas para visitarme! Y todo esto en un carro "negro noche"!
Afortunadamente no había muchos carros en la autopista (creo que ninguno en ese momento), asi que lentamente pude ir cambiando de carril hasta poder llegar a una salida a la autopista, donde pudimos parquear.
El primer susto había pasado... ya estábamos fuera de la autopista. Ahora el siguiente es: qué hacemos ahora?
Busqué en la guantera el libro de indicaciones del carro, donde aparecen los teléfonos para casos de emergencia. Con el celular en <10% de batería llamé a un número sin costo (no tenía ni siquiera dinero para llamar) y nos enviaron una grúa.
Estuvimos esperando fuera del carro, en caso de que alguien no nos viera. Parados en un pastal fuera de la barda metálica de protección, sin comida, sin algo de tomar, viendo pasar carros a cualquier velocidad y yo con la pena más grande del mundo por boludo y no darme cuenta antes que la gasolina se estaba acabando!
La luces que habia dejado prendidas para que los demás nos vieran comenzaron a apagarse lentamente. Como en película de terror! Mire en el carro y la bendita batería había entrado en "Modo de economía" y se había apagado para prevenir descarga completa, lo que en este caso era exactamente lo mismo, pues no teníamos luces y con el carro de color negro, éramos completamente invisibles!
Media hora después llegó la grúa, nos llevó a la próxima estación de gasolina (a cinco minutos de alli) y ahí nos dejó, no sin antes cobrarnos 150euros que mi papá tuvo que pagar de lo que traía ahorrado para el viaje. AAAAHHHHRRRRGGGGHHHH!!!!
Después de tanquear, y dispuesto a dejar todos los problemas atrás, quise prender el carro y no encendió. Nada..modo de economía y la batería no quiere funcionar. Busqué de nuevo en las instrucciones como salir del maldito modo de economía y nada. El tipo de la grúa ya se había ido y llamarlo de vuelta nos hubiera salido por otros 150euros. Ya estaba escurriendome la gota efría en la espalda cuando mi papá me dió la solución criolla para este problema: Prender empujando! Así hicimos y así prendió. :)
Al final, casi a la 1am llegamos a la casa. Esta es una de las experiencias mas ricas que he tenido desde que estoy aqui. Por un lado, la alegría inmensa de tener visita de mi papá y Camillo, por otro lado la vergüenza, el miedo y los nervios de que el primer día ya tdo estaba saliendo mal! Además que fué algo muy peligroso haber estado de pie a la orilla de la autopista a oscuras y con los carros a alta velocidad pasando a centímetros de nosotros.
Pero, como moraleja y que considero una filosofía que nos permitió pasar muchos otros momentos amargos, una frase (no literal) de mi papá al final del día: "qué tan seguido está uno en medio de una autopista alemana a media noche esperando a una grúa? Es eso o estar en Bogotá, en la casa, viendo televisión o durmiendo!"
Un abrazo muy fuerte a mi papá y a mi hermano, que vivieron conmigo esta aventura, y uno a mi mama, mi hermana y mi hermanito, quienes pronto podrán vivir en carne propia lo que es dejar todo en mis manos ;).
Un mes después, a mediados de Julio del 2005, viajaron de vuelta y esa fué la última vez que vi a alguien de mi familia. Espero realmente poderlos volver a ver pronto.
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