martes, 27 de noviembre de 2007

De la libertad y otras ilusiones

Acabo de leer un artículo sobre un tipo que estuvo en la cárcel 16 anhos por un crimen que no cometió. Por una presunta violación y asesinato. Y solo después de tanto tiempo se demuestra con pruebas de ADN que el es inocente (no quiere decir que las pruebas se tomaron tanto tiempo después, solo que por fin se usaron para demostrar que otro fué el asesino).

Al mismo tiempo leo acerca de fotógrafos que tienen miedo de tomarse un vinito durante una sesión de fotos, por miedo a que la modelo se enloquezca y comience
a gritar y lo denuncie por abuso sexual, y que gracias a que tiene alcohol en la sangre, le crean a la chica y no a el.

Y aqui llego a la pregunta: puede mi vida completa depender de un desafortunado incidente, del cual no tengo ni idea, solamente porque alguien decide que hoy no tiene ganas de trabajar y maniobra las pruebas en mi contra, o porque una vieja histérica hoy se levantó con ganas de joder al primer tipo con cara de boludo que se le atraviese?

Pero más miedo a que me pase eso, le tengo, que le llegue a pasar a alguien de mi familia o de mis conocidos. Mi mente cinematográfica se imagina todo aquello que podría ocurrir, toda la gente que uno cree que está con uno y que en esos momentos le daría la espalda, todo el tiempo que pasa solamente pensando: cuando saldré de esto?

En el llegado caso de que termine yo con problemas legales, que sea porque me llevé a 10 italianos metidos en un fiat persiguiendo rubias, o porque le metí mano a una mujer, o porque le di una golpiza a un gorila de discoteca por no dejarme entrar, o por golpear al próximo espanhol que quiera darle pataditas a los extranjeros en el metro... que valga la pena al menos.

Lo peor de la historia del joven inocente es leer como es su vida actual, su distanciamiento con su propia familia, la dificultad de incorporarse a la vida social y sobre todo, que extranhe en algunos aspectos la cárcel, a la que nunca debió haber entrado. Y es que como el dice, ahora está físicamente libre, pero espiritual y mentalmente nunca lo estará.

Un puto policia que quiere irse rápido a su casa o que no tiene ganas de investigar a fondo un caso y jode la vida completa de una persona, de una familia, de un pueblo!

Y de ese tipo de trabajadores conozco un montón!

Salud, por los días que podemos disfrutar y que no disfrutamos!

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